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lunes, 29 de noviembre de 2010

Los sentimientos de Sesshomaru y el rescate de Rin

Los sentimientos de Sesshomaru y el rescate de Rin.
 El hombre que camina solo en el crepúsculo es hermoso, sus ojos tienen un reflejo ámbar y su cabello cae hasta su cintura y son de un plateado destellante, comparable con el color de la luna que no tardaba en aparecer. Viste de blanco lo que le da un aire misterioso, como si fuera una aparición en ese solitario bosque.
 Un anciano duerme bajo un árbol, su jornada fue agotadora y cansado de cortar leña todo el día se echa a dormir bajo el amparo de aquel árbol, no muy lejos de su casa. Sesshomaru lo mira despectivamente y murmura “humanos”.
  El viejo se despierta y lo mira confundido.
 -Perdone, me he quedado dormido.- retrocede un tanto asustado ante el aspecto imponente de Sesshomaru que aun lo mira con desprecio.
 -Se le ofrece algo.- Pregunta el anciano, en seguida recobra la compostura.
 -¿No vio pasar por aquí a una niña? Es de este tamaño.- Dice Seshomaru muy cerio asiendo un gesto con la mano.- De cabello oscuro y ojos grandes.
 -No he visto pasar a nadie por aquí señor.
 -Mmm
 -¿Se le ha perdido esa niña? ¿Cuánto hace que la está buscando? Es peligroso vagar por aquí solo…
 -Eso me es indiferente.- Contesta cortante.- Alguien me quito algo que me pertenece, iré hasta el infierno si es necesario para recuperarlo.
  El anciano mira a este sujeto tan decidido y se pregunta si es un demonio o un humano, no lo puede descifrar, tiene aspecto de demonio, sin embargo… Nunca escucho a un demonio hablando así ni buscando a una niña a no ser que sea para devorarla.
 -Si quiere puede pasar la noche en mi casa, no vivo muy lejos de aquí y quizás…
  Sesshomaru se aleja caminando lentamente.
 -No necesito su ayuda ni la pedí.
 -“¡Que ser tan extraño!”- Piensa el viejo.-“Sin embargo hay algo en el, que me llama la atención irremediablemente”.
  La primavera ha llegado después de un crudo invierno y Kagome está muy feliz cortando flores y apreciando el vuelo de las aves.
  -Vamos los chicos nos esperan en el próximo pueblo, ¿puedes apresurarte Kagome?
 -Es que… ¡Mira qué bonita flor! En mi casa no hay de estas…
 -En tu casa no hay muchas cosas que aquí sí. ¿Puedes apresurarte de una vez?-Se enfada Inuyasha. De repente se detiene bruscamente y Kagome choca con él.
 -¡Eh! ¡Espera!
    Un viejo yace acostado bajo un árbol, Inuyasha se acerca sigilosamente.
 -¡Señor! ¿Está bien?- Se desespera Kagome pensando lo peor.
 -¡Ah! Perdón, me quede dormido.- Mira a Inuyasha sonriendo.-Hola ¿Encontró a la niña?
 -¿De qué habla anciano?-Dice Inuyasha.
 -De la niña que buscaba, antes de que terminara el invierno. ¿La encontró?
 -Me confunde con otro…
 -¿La persona que le pregunto sobre una niña era como el pero sin las orejas?-Pregunta Kagome tocándole las orejas de perro a Inuyasha, por lo cual este se enfada.- ¿Y vestía de blanco?
 -¡Ah! Tiene razón señorita, si, se le parecía mucho. Lo confundí por un momento.
 -¡Yo no me parezco a esa vestía, viejo!- Le grita Inuyasha.
 -Ya Inuyasha quédate quieto… ¿Dígame señor y dijo que avía perdido a una niña?- Antes de que el anciano conteste, Kagome se dirige a Inuyasha.- ¿Crees que Sesshomaru haya perdido a Rin?
 -No me importa. ¡Vamos Kagome! Estamos retrasados.
 -Hasta luego señor. Que tenga un lindo día.
 -Igualmente. Adiós.- Dice el viejo y se acomoda para dormir nuevamente.
 -Ese viejo parece que duerme todo el día.
 -¿Que habrá pasado con Rin? Me preocupa, Inuyasha.
 -No me importa nada que involucre a Sesshomaru y a los suyos.
 -¡Pero es una niña! No seas cruel, Inuyasha.
 -¡Cruel yo!
    Aun falta mucho para llegar a la aldea donde Sango y Miroku los esperan, Así que deciden dormir en el bosque. Inuyasha se ha ido a ver que ningún demonio ronde por las inmediaciones para pasar tranquilos la noche. Kagome se recostó después de comer algo y piensa en la pobre de Rin. Justo en aquel momento, como si hubiera leído sus pensamientos, Sesshomaru aparece frente a ella. No lo vio llegar y se asusta.
 -Sessho… ¡Sesshomaru! ¡Qué susto me has dado!
   Sesshomaru la mira sin decir nada.
 -¿Algo le ha pasado a Rin?
  El sigue sin hablar, Kagome empieza a asustarse. Siempre la aterra esa mirada fría y desprovista de sentimientos de Sesshomaru.
  En ese momento aparece Inuyasha.
 -¿Qué haces aquí? ¡Aléjate ya mismo de Kagome!
   Sesshomaru lo mira burlón.
 -¿Solo porque tu lo dices, híbrido?
 -¿Qué haces aquí?
 -Eso mismo me pregunto.
   Inuyasha desenvaina a colmillo de acero gruñendo y se dispone a atacarlo.
-¡Abajo!-Grita Kagome e Inuyasha cae al suelo con un golpe seco.- ¿Dime Sesshomaru, donde esta Rin y el sapo verde que te acompaña siempre?
 -Alguien los ha secuestrado. Los busco desde entonces…
 -Desde el invierno...- Reflexiona Kagome.
 -Pareces estar al tanto de todo.- Contesta Sesshomaru mirando a Kagome con un brillo extraño en la mirada.
-Naraku.  
 -¡No lo sé!
 -Ya sé lo que planeas hacer, Kagome. ¡No vamos a ayudar a Sesshomaru a encontrar a Rin o como sea que se llame! ¡De ninguna manera! ¡No!
 - Tu no me dirás que hacer, Inuyasha. ¡Abajo!
   Sesshomaru sonríe con una sonrisa que apenas se dibuja en  sus labios al ver a Inuyasha tirado en el suelo.
-¡Y tu no lo mires así! Ya sé que vas a decir que no pediste mi ayuda con ese tono cortante que tienes, pero quiero ayudarte a encontrar a Rin. ¡Veras! Sango y el monje Miroku están esperándonos en la aldea vecina, han raptado a Shippo también, un extraño demonio que no pudimos identificar, quizá es el mismo que rapto a Rin. No hemos sido  capaces de encontrarlo a pesar de que nos separamos y le seguimos la pista cada uno por su lado. Así que permítenos acompañarte, piensa que no te queremos ayudar si no que lo hacemos por beneficio propio.
   Sesshomaru le da la espalda a Kagome bruscamente y se sienta algo lejos de ellos.
   Inuyasha lo mira con desconfianza.
 -¡No dormiré si el esta hay toda la noche!
 -¡Ah! ¡Déjalo en paz!-Se enoja Kagome y grita, para que Sesshomaru la escuche.
 -¿Tu nunca duermes, Sesshomaru?
   El solo gruñe. A la mañana siguiente siguen su camino los tres juntos, Inuyasha parece haber encontrado el rastro de Shippo y accede a que Sesshomaru lo acompañe. El no despega lo ojos de Kagome que sigue recogiendo flores y ablando sola todo el camino, porque ni Sesshomaru ni Inuyasha le contestan.
 -Se que Shippo y Rin están bien. Lo siento en mi corazón.-Concluye Kagome luego de hablar por tantas horas y no dice nada más. Ya está cansada de tanto caminar pero no se quiere quejar frente a Sesshomaru porque la considera una floja y una humana despreciable.
 -¿Porque no apartas la vista de Kagome?-Se enfada Inuyasha-¡Si planeas algo te arrepentirás! ¡Te estoy vigilando!
   Sesshomaru hace un gesto de indiferencia, Kagome los mira a los dos con desconfianza.
 -¿Qué es eso?- Pregunta Kagome y ven una nube negra que se acerca a ellos a gran velocidad, los dos sacan sus espadas al mismo tiempo pero ya es tarde. La nube parece envolver a Kagome que se ve en una especie de habitación pintada de gris y muy deprimente; allí esta Rin que corre hacia ella junto a Shippo y la abrasa. Rin la mira con tristeza.
 -¿No has visto al amo Sesshomaru?
 -Por supuesto que si Rin, hace más de un mes que te está buscando. Ya nos sacaran...-Rin también la abrasa porque empiezan a escuchar aullidos a fuera.
 -¡Creo que estamos en el estomago de ese monstruo!-Exclama Shippo aterrado.
   De repente Kagome siente como si una fuerza poderosa la arrastrara, quiere sujetar a Shippo y Rin entre sus brazos que gritan desesperados pero no puede. Irremediablemente es arrastrada hacia afuera y cae en el bosque verde en donde estaba antes que la nube negra la absorbiera. La nube desaparece, busca desesperada a Inuyasha pero es Sesshomaru quien la ayuda a ponerse en pie.
 -¿Que paso? Rin y Shippo estaban allí dentro… Yo…
 -Por algún motivo ese monstruo no ha podido soportar tu poder de sacerdotisa dentro de él; se ha llevado a Inuyasha a cambio. ¡Mira!
 -¡Inuyasha!- Grita desesperada blandiendo la espada y corriendo tras la nube.
 -Ya es tarde, Kagome.- dice Sesshomaru tomándola del hombro.-Lo alcanzaremos esta noche. Tengo una idea muy acertada de hacia dónde se dirige. Kagome se aleja de el asustada.
 -¿Porque no tomaste a colmillo de acero cuando Inuyasha fue absorbido? Pensé que era lo que más querías en el mundo.
 -Hace tiempo lo que anhelo es otra cosa que tiene mi hermano; colmillo ya no me interesa.
   Kagome lo mira interrogativa pero se siente capaz de confiar en él; por lo menos no robo la espada de Inuyasha.
 -Vamos debemos llegar antes de que amanezca y es un largo camino.
 -¿Tu amigo verde está muerto, no? ¿Esa cosa lo mato?
 -Creo que sí, fue al primero que absorbió. Ese monstruo, sea lo que sea, se alimenta lentamente de los seres que guarda en su estomago. Por eso debemos darnos prisa.
 -La próxima será Rin y…-Se altera Kagome.
   El la sigue mirando de esa manera tan rara todo el camino, ella empieza a sentirse incomoda. Pasa todo el camino sin hablar, ya ni Kagome habla, no tiene ánimos. Está asustada por lo que podría pasarle a Shippo y a Inuyasha.
   Después de varias largas e interminables horas sin hablar Sesshomaru se detiene.
 -Siendo humana debes estar cansada. Vamos a descansar un poco.
 -No estoy cansada. Tenemos que seguir.-Grita ella pero la verdad es que esta exhausta.
 -Ya estamos por llega, duerme un poco.
   Kagome no deja de preguntarse porque Sesshomaru es tan amable con ella, y porque le habla, eso la asombra aun más. Nunca escucha ha Sesshomaru dirigirse a las personas más que con frases breves y cortantes.
 -Te despertare en una hora.-Aclara Sesshomaru para que ella se quede tranquila. Cuando Kagome despierta no ha pasado ni una hora aun. Algo le perturba en sus sueños y cuando abre los ojo ve a Sesshomaru muy cerca de ella, esta recostado y la mira atento. Se levanta asustada.
 -¿Qué haces?
 -¿Sabes que siento, Kagome?-Ella se estremece, es la primera vez que la llama por su nombre.-Que poco a poco estoy aprendiendo a vivir a pesar de los años de ventaja que llevo. Y a cada paso que doy comprendo un poco más a los humanos. ¿Y sabes qué? No son una raza tan estúpida como pensaba.
   Kagome lo mira confundida mientras él se pone de pie. Piensa que sus movimientos son tan rápidos que ni siquiera lo ve levantarse, también cuando camina parece que flotara en el aire. Su único brazo parece vencer a la fuerza de gravedad y antes de que ella lo note el la esta abrasando y la besa suavemente. Jamás hubiera pensado que los labios de el fueran tan suaves, blandos y tiernos, bajo un gesto adusto y serio en el que esconde sus sentimientos. Antes de darse cuenta pierde el conocimiento.
   Cuando se despierta Sesshomaru la carga.
 -Lo siento, estaba tan agotada que creo que perdí el conocimiento...
   El no dice nada y la deja en el piso, ella se apresura a seguirle el paso rápido de él.
   Kagome se pregunta si todo habrá sido un sueño o real.
 -¿Cuanto hace que me desmalle?-Pregunta ella.
 -Media hora.-Responde el seco, se lo ve enojado.
 -¿Cuanto falta para llegar?
   El señala una nube negra que flota no muy lejos.
 -Lo siento, yo… No recuerdo lo que paso y…-se pone colorada.
 -Puedes callarte, nadie te pregunto.- Dice Sesshomaru.
 -Así que ha vuelto a tratarme como siempre. Como a todos.-Piensa Kagome entristecida. El se detiene abruptamente y la mira fastidiado.
  -¡Toma!-Dice y le extiende la espada a Sesshomaru.- ¡Quédatela! ¡Que sea tuya!
   Esta llorando mucho ahora. Sesshomaru la mira con desdén y sigue caminando indiferente, ella corre detrás de él y lo toma de la mano. Se da cuenta de lo alto y fuerte que es Sesshomaru, se siente pequeña e indefensa a su lado.
 -¡No puedes tener lo otro que anhelas! Sé que Inuyasha nunca lo diría pero preferiría darte a colmillo de acero antes que perderme…
 -¿Porque estas con alguien que nunca aceptara sus sentimientos?-Pregunta Sesshomaru secándole las lágrimas.
 -Porque a mí también me da miedo.
 -¡Yo soy Sesshomaru! ¡Yo no le temo a nada! Esa es la diferencia entre Inuyasha y yo, por eso lo desprecio.
   Se lanza contra la nube de humo corriendo, Kagome lo observa de lejos. Derrota al demonio de un solo espadazo. Este se desintegra en volitas de humo.
 -¡Yo soy el más fuerte!
   Kagome lo mira asombrada.
 -Pudiste derrotarlo hoy pero lo dejaste escapar.-No pregunta porque, sabe el motivo. Sesshomaru no solo buscaba a Rin en el bosque el día anterior, también la buscaba a ella.
   Inuyasha, Rin y Shippo se encuentran bien. Corren hacia ellos rapidísimo, Rin se abrasa a las piernas de Sesshomaru que la mira indiferente desde arriba.
 -“¡Que ser tan frió y extraño!”- Piensa Kagome.
   Shippo se lanza a sus brazos y ella lo alza y lo besa muchas veces.
 -¿Estás bien, Shippo?
 -¡Sí! ¡Uy! ¡Qué miedo teníamos! ¡Adiós Rin!- Dice saludando a Rin que se aleja junto a Sesshomaru.
   Inuyasha toma a colmillo de acero rápidamente del piso, ya que Kagome la dejo caer cuando abrazo a Shippo entre sus brazos.
 -¡Ese maldito! Podría haberme quitado a colmillo de acero-Murmura Inuyasha.- ¡Ten más cuidado!-Le grita a Kagome en un ataque de ira.
 -¡Basta Inuyasha! Podría haberme quitado a colmillo de acero cuando desapareciste dentro del demonio pero no lo hizo. No lo juzgues mal, sería incapaz de robarte algo tuyo… No lo vez…-Se enfada Kagome.
 -¿Se encuentra bien señorita Kagome?-Pregunta el monje Miroku, pues esa es la aldea en donde los esperaban. No estaban tan lejos entonces. Sango y Kirara llegan corriendo.
 -¡Esperen!-dice Kagome y corre detrás de Sesshomaru para alcanzarlo.
 -¿Qué le pasa?- Pregunta Sango mirando a Kagome con curiosidad.
 -Ni idea, primero quiere ayudar a ese idiota y ahora esto. ¡Supongo que está loca!- Dice Inuyasha enojado.
 -¡Toma!- Dice Kagome y sobre la mano de Sesshomaru deja un anillo que le regalo su abuelo y siempre lleva consigo- Siempre pienso en ti, cuando estoy cansada, cuando no tengo ganas de luchar, cuando Inuyasha me fastidia con sus protestas. Siempre pienso en ti y me siento reconfortada. Piensa en mí cuando veas este anillo.
   Luego se dirige a Rin acariciándole la cabeza.
 -¡Cuida a Sesshomaru, Rin!
 -¡Sí!- dice ella asintiendo muy firmemente con la cabeza como si le hubieran dado una misión importantísima.
 -¡Adiós!- Los saluda con la mano.
 -¿Por qué lloras ahora?- Pregunta Inuyasha asombrado.
 -No molestes a Kagome. Paso una noche terrible preocupada por nosotros, ¡no ves! ¡Eres un idiota Inuyasha!- Le reprocha Shippo.
 -¡Ven aquí enano inservible!- Inuyasha comienza a corretear a Shippo mientras que Kagome, muy a pesar suyo, y los demás sonríe.
 -Todo ha vuelto a la normalidad- Concluye Miroku. El sol comienza a salir por el horizonte y Kagome ve la imagen distante de Sesshomaru mientas se aleja, perdiéndose en la neblina.
   No lo puede ver pero el aun sujeta muy fuerte el anillo mientras se aleja.

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